18 ene. 2006

El Berta LR y su historia (parte I)

A mediados de 1969, durante la Mision argentina en Nurburgring con los Torino, se concibio la idea de construir un auto enteramente argentino, un sport prototipo para competir en la Temporada Internacional de 1970. Alentados por el exito obtenido con los Torino en Alemania, la idea pronto comenzo a tomar forma de la mano de el "mago" Oreste Berta.
Los primeros trazos de la carroceria ensayados sobre una servilleta, en la mesa de un restaurante alemán, un viaje a Londres para encargar el motor Cosworth de 3 litros, planes, proyectos. El cerebro de Oreste funcionaba a 15.000 rpm. El proyecto seria en gran parte financiado por el diario "La Razon" (por eso lo de LR). Asi iba a cumplirse un sueño largamente acariciado: tener un auto de diseño totalmente argentino para hacerles frente a los monstruos de esa epoca del Campeonato Mundial de Marcas (Porsche, Ferrari, Matra, Lola y Alfa Romeo).
Al regreso de Alemania y hasta fines de 1969, se llevo a cabo el diseño de lo que seria el Berta, y como se adaptarian partes o incluso se diseñarian piezas nuevas pa
ra motor y chasis. Lo que queria Oreste era que gran parte del auto fuera armado con piezas argentinas, usando el motor Cosworth como base para el block. Se eligio el V8 (y no el V12), porque era mas facil de mantener y por la simpleza de su construccion.
Para quienes gusten de los datos tecnicos al final de este post estan los links a visitar para referencia. Fundamentalmente, el motor era 2974 cc. y estaba pensado para llevarlo a 3750 cc. si el caso lo requeria para poder competir en diferentes categorias. Tampoco se descartaba el uso de un turbo-compresor. La potencia estaba en el orden de 450 hp y el regimen maximo de uso en las 10,000 rpm.

En los primeros dias de diciembre de 1969, fue su bautismo de fuego en el autodromo Cabalen, en Cordoba. Manejado por el mismo Berta, lamentablemente a las pocas vueltas se despisto quedando el Berta con algun daño, lo cual no impidio su reparacion. El tiempo apremiaba y los 1000 kms de Buenos Aires en enero siguiente, junto con las 200 millas de Buenos Aires una semana despues, hacian que las reparaciones tomaran un ritmo febril. Se decidio que los ensayos los realizara Luis Ruben Di Palma 20 dias despues en el mismo Cabalen, para luego llevarlo a Buenos Aires a fines del año, ya para prepararlo para la carrera.
De inmediato, Oreste Berta recorrió el circuito en compañía de Luis Di Palma, Oscar Mauricio Franco y el infaltable Juan Manuel Fangio.
Como era de esperar, éste último fue quien, con su reconocida autoridad de siempre dispuso todo para que Berta y su grupo realizaran la tercera prueba del auto en las mejores condiciones, a pesar de que sobre el costado derecho de la recta principal se estaba trabajando en la pavimentación de la franja sobre la cual se erigirían los boxes. Finalmente se convino en comenzar la prueba a las 11, hora en que el personal de la em
presa pavimentadora destinaba para almorzar.
En líneas generales, el auto se había mostrado competitivo, aunque lo que mas llamó la atención de los presentes fue la depurada terminación del mismo. "Mas de un europeo se va a llevar una sorpresa con este auto" sentenció el mismísimo Juan Manuel Fangio.
Un nuevo accidente el 3 de enero (y ya con varios SP entrenando en la pista), vino a dificultar la preparacion del Berta.
Desde los boxes se escuchaba el característico ruido del motor a alto régimen que venía por la recta opuesta. De pronto, la lluvia. Una cantidad de agua impresionante cae sobre el circuito.
El auto sale de la horquilla.
"Ahora para... " es el pensamiento de Oreste Berta y de todos los que se encontraban en los boxes. Pero ello no fue mas que una expresión de buenos deseos. Piloto y máquina, compenetrados en el vértigo, pasan como una exhalación ante ellos. Y en la terminación de la recta ocurre algo. El auto blanco se elevó. "Lo ví cruzado como a tres metros de altura" diría luego Berta. El impacto fue tremendo. Junto al paredón de la última tribuna, descansaba lo que quedaba del coche. A seis metros de él, Oscar Mauricio Franco, sin casco e inconciente era el mudo testigo del accidente. Felizmente el accidente ocurrio sin daños fisicos para Franco (solo luxacion de hombro). Esto lo dejaba fuera de los 1000 kms, quedando la opcion de quien acompañaria a Di Palma (los candidatos eran: Eduardo Copello y Marincovich).
Finalmente llegó el momento de participar en la tan esperada Temporada Internacional que se desarrollaría -como se dijo antes- mediante dos competencias: los 1000 km. de Buenos Aires y las 200 Millas de Buenos Aires, ambas separadas por el lapso de una semana y sin otorgar puntaje en el Campeonato Mundial de Marcas.
El Berta LR reconstruído de apuro y con Carlos Marincovich en reemplazo del accidentado Oscar Mauricio Franco se presentó a competir. El jueves previo a la competencia del fin de semana se realizaron entrenamientos, y en la primera sesión el auto argentino ostentaba el segundo lugar. "Esto me recuerda las primeras 12 de las 84 Horas de Nürburgring, cuando con dos Torino adelante, ya nadie pretendía mas nada. A partir de ese momento, pasara lo que pasara, todos hubiéramos quedado conformes. Despues de lo que hizo el Berta LR hoy, que más podemos pedir" dijo el fotógrafo argentino Rodolfo Ruata en ese momento. Y continuó: "Hace un rato, cuando el Berta LR se convirtió en el primer auto que bajó los dos minutos para una vuelta, se me nublaron los ojos de la emoción".
El sabado obteniendo el tercer lugar en la Clasificación a 2" 3/10 del 917 y a 5/10 del Alfa de De Adamich-Courage y el domingo, contemplando como Di Palma daba la primera vuelta escoltando al Porsche 917 de Brian Redman y David Piper, enseñando el camino a otros 22 autos europeos hasta ese momento aparecían como inalcanzables para nuestras ambiciones. Unas vueltas mas tarde el Berta LR descansaba en boxes por una nimiedad: se desprendieron los contrapesos de la llanta derecha produciendo los característicos movimientos de desbalanceo en la dirección. Además, uno de los tanques perdía combustible.
Berta decidió preservar el costoso motor para el siguiente domingo en que en el marco de las 200 Millas de Buenos tendría la revancha. Las expectativas eran buenas ya que se habían perdido muchas vueltas en boxes, no obstante lo cual en 7 giros pasó a 16 autos y descontó casi 2 segundos a los punteros. Sobre la competencia puede decirse que luego de un dominio abrumador del Porsche 917, este se despistó dejando su lugar a un duelo Matra vs Alfa Romeo que se definió a favor de los franceses Beltoise-Pescarolo al mando de un Matra 650. (en realidad lo que trajo la gente de Matra era un viejo 630 convertido a 650).
Lejos de decepcionar, la muestra de ingenio dada por Oreste Berta y su grupo, traspuso las fronteras. Ni en Gran Bretaña habían podido hacer un SP con el motor Cosworth V8 de 3 litros. A causa de su indocilidad, la unidad se consideró inadaptable para su uso en máquinas Sport. El intento hecho por la Ford británica en 1967 dió como resultado un auto muy potente y veloz, pero de precaria tenida. las dudas fueron tantas que pronto aquel vehículo cayó en desuso. El Berta LR, en cambio, mostró una tenida que nada tenía que envidiar a unidades largamente experimentadas como los Porsche 908, Alfa Romeo, Matra 650 y Lola T70.
Desafortunadamente el motor experimentaba fallas que le restaron cerca de 1.500 rpm de las 10.500 que normalmente erogaba.
Se estimaba que el hecho de no poder sobrepasar las 9.000 rpm, perdía algo así como 65 HP de los 450 HP que originalmente debe entregar el motor.
El problema se exteriorizaba en un persistente "rateo" que se hacía presente mas allá de las 9.000 vueltas.

1,000 kilometros de Buenos Aires:

Ese domingo, -día del debut- la aparición del blanco Berta LR, penetrante como una saeta, produjo un ruido similar al de un derrumbe en la multitud que desde hora temprana había tapizado las tribunas del autódromo.
Es que la última versión de Oreste Berta significaba para muchos un desafío al infortunio del automovilismo argentino en el plano internacional en aquellos años. Miles de pañuelos y papeles saludaron su entrada en la pista. En el giro 28, súbitamente se re
plegaron. El Berta LR que venía cumpliendo eficiente labor, dejó de ensordecer los oidos de su esperanzado público. No significaba que la cofradía de fanáticos estuviera disconforme. "Nadie le ha adjudicado a este coche mas que algunas posibilidades de franca lucha; si ustedes pretendían que triunfara, son unos exagerados" dijo alguien tratando de levantar los ánimos. la mayoría estuvo de acuerdo. El Berta LR había salido a cumplir con una actuación decorosa y había cumplido. Todos y cada uno de quienes poblaron el autódromo y vieron pasar al auto blanco, veloz y ruidoso, tenían algo que decir:

"¿Cuánto hizo el auto argentino? ¿Cuánto?!!
Jochen Rindt

"¿Y lo hicieron aquí en la Argentina?"
Piers Courage

"Es un milagro"
Richard Brostrom

".... Hicimos mejor tiempo que Beltoise, que
Rindt... todavía no lo creo"

Carlos Marincovich

"¿Que opino del auto?... ¿Y que voy a opinar
si lo reconstruyeron en seis días y hace el ter
cer tiempo?"

John McDonnel (mecánico de Piper)

"Los italianos venían y miraban...."
Alguien del box de Berta

"Los pilotos del Berta son muy buenos... muy
buenos..."

Brian Redman

200 millas de Buenos Aires
Finalmente, el día llegó y se disputaron las 200 Millas de Buenos Aires, competencia con la que se cerraría la Temporada Internacional 1970.
La carrera estaría dividida en dos series de 26 vueltas cada una, acumulativas por suma de tiempos.
El Berta LR siguió demostrando sus excelentes características y desempeño, y despues de clasificar en el segundo lugar, finalizó tercero en la primera serie para luego, en la segunda, primero retrasarse y luego accidentarse. El auto argentino pudo haber sido la sorpresa, pero los europeos se habían dado cuenta de algo que los argentinos parecían obviar: que la carrera duraría mas de una hora y media y que por lo tanto no debía exigirse tanto a la máquina. Prueba de esto fue la manera en que se peleó la clasificación. Marincovich exigió al máximo al Berta LR para finalmente doblegar al Alfa Romeo conducido por el alemán Stommelen.
El duelo entusiasmó a la tribuna y a los propios pilotos: tanto que la aguja testigo del cuentavueltas en el Cosworth llegó hasta las 10.000 rpm. En el Alfa Romeo, el "testigo" indicaba 9.800 rpm. (Los límites de seguridad para ambos motores está en las 10.000 rpm). Como dato extra, los motores de los Porsche 908 con la misma cilindrada alcanzaban su regimen máximo a las 8500 rpm. Seguramente esa era una de las claves de la confiabilidad del motor alemán.
Luego del duelo entre Marincovich y Stommelen en la clasificación del sábado, Piers Courage fue a felicitar a Oreste Berta. Empero, no perdió la op
ortunidad de darle un consejo: "Tu coche es muy rápido, casi tanto como el Alfa. Pero recuerda una cosa, Oreste: la carrera es mañana, no hoy".
En la primera serie, Di Palma se quedó sin tercera marcha, y pese a ello pudo terminar tercero.
Marincovich en la segunda serie, salió a defender el puesto con las bujías empastadas. Tal vez por permanecer demasiado tiempo andando a bajas revoluciones, las bujías del Cosworth se empastaron al iniciarse la segunda Serie. Debió detenerse y una vez cambiadas todas, comenzó a girar con apuro, demasiado apuro, sin que nadie lo "enfriara" desde boxes. Estaba lo suficientemente atrasado como para ya no recuperar lo perdido aunque girara al límite. Finalmente se fue de la pista sufriendo un accidente que destruyó al auto una vez más. Acaso hubiera sido mas práctico y positivo aprovechar la carrera para seguir con la puesta a punto del auto, girando mas racionalmente. La carrera marcó un hito, como que para Alfa Romeo fue el primer triunfo internacional en SP. Para el Berta LR y para la industria argentina de competicion, la importancia fue aun mayor: por fin Argentina diseñaba y ponia en competencia un auto de carrera propio.

(FUENTE: GENTILEZA http://www.porsche917.com.ar/bertalr/
Ing. Juan Gebhard - Corrientes - Argentina)

Proxima parte: el Berta LR en Nurburgring

3 comentarios:

Soledad dijo...

Hola!!! estoy muy sorprendida de poder disfrutar tantas bellas fotos y maravillosos contenidos y todos sobre autos... gracias!. Visitare seguido tu blog para deleitarme con todo lo que me ofreces...
Cariños y sigue!
Soledad

Karina Marioni - Valeria Rutti dijo...

Hello Fer!!!

Muyyyyy buena la nota, Nurburgring es un hito en la historia atomovilística argentina. Torino, el mejor auto de producción nacional sin ninguna duda, aunque debemos darle al r18 su lugar también, torino se convirtió despues de su gran presentación en Nurburgring en el "auto argentino", amado u odiado, no le es indiferente a nadie. Ojo me gusta, me fascina la historia de este auto pero soy fanática de Ford.
Segui asi! Copado!
Cariños... Clau

Anónimo dijo...

Recuerdo que nos juntamos 5 para ir al autodromo ese dia,llegamos a las 06.00 y habia colas en la Gral Paz,todo el mundo se habia ido en grupos.

Cuando se dio señal de largada,un rugido estremecedor saludo al Berta LR y Luis R.Di Palma,en quien teniamos fe ciega de su habilidad.

Al pasar en la 1ra vuelta, las tribunas del autodromo se levantaron todas. Asi sucedio muchas vueltas. Nunca voy a olvidar esos EMOCIONANTES dias de Enero de 1970,cuando estabamos tan
sorprendidos del auto.

Hacìa un calor tremendo,luego de la carrera nos fuimos a casa,con
mis amigos,nos preparamos unos tragos refrescantes,con Ron Bacardi
mas ,Jugo de Naranaja,azucar,hielo y limon y nos tomamos litros y litros como si fuera refresco.

Estabamos tan euforicos,quemados por el sol,cansados y refrigerados
por estos tragos,que nos dormimos como 3 horas seguidas.

Que epocas las de Enero 1970,eran casi el ultimo vestigios de los locos años 60.

Alex